Compraste un libro digital en Amazon Kindle pero tu dispositivo de lectura es un Kobo. No hay forma de leerlo ahí. ¿Por qué?
¿Por qué si “compraste” algo, no tienes la libertad de leerlo en el dispositivo que se te de la gana?
Ya no somos dueños de la música que escuchamos, de los libros que leemos, de los videojuegos que jugamos. Hay un intercambio monetario pero no hay propiedad.
Si cuentas con conexión a internet y dinero para gastar en entretenimiento, tienes en la punta de tus dedos y a un par de clicks toda la música, los libros y los videojuegos que quieras.
Pero no podrás ser dueño o perderás el acceso si una relación comercial se rompe, si una empresa compra a otra (títulos de Netflix saliendo del catálogo mes a mes) o si simplemente dejas de pagar tu suscripción mensual de Spotify, Kindle, etc.
El culpable y su engendro #
Desafortunadamente no podemos poner un solo nombre, fueron varias empresas e ingenieros quienes comenzaron a desarrollar la tecnología que hoy en día nos restringe a utilizar lo que compramos como se nos dé la gana.
¿Qué tecnología? el DRM.
DRM es el candado digital que decide dónde, cómo y cuándo puedes usar lo que compraste (¿Entonces en realidad compraste algo?).
Y lo podemos encontrar en:
- Libros: restringiendo hasta en que dispositivo puedes o no leer “tu” libro.
- Audiolibros: igual que el anterior depende de donde lo compres las opciones donde podrás escucharlos.
- Música: pagas una suscripción en spotify pero nunca pasas a ser dueño de alguna pista.
- Juegos: pagaste por The Crew, tenía campaña, la jugaste. En 2024 Ubisoft apagó los servidores y el juego dejó de existir en tu biblioteca, sin reembolso, sin archivo, sin nada.
- Películas: compras una película en Google Play o iTunes, pero no descargas un archivo, accedes a una licencia. Si Google decide cerrar el servicio o pierde los derechos de distribución, tu “compra” desaparece.
¿A quién protege realmente? #
El DRM nació para “proteger” los derechos de autor y para controlar y evitar la piratería.
Pero ¿realmente protege al autor? o ¿únicamente protege un modelo de negocio?
Los torrents y la piratería siguen existiendo. Los piratas encuentran nuevas formas para vulnerar la protección del DRM. Haciendo que este solo afecte la experiencia del usuario legítimo, del que paga, del que respeta al autor.
Entonces el pirata sigue obteniendo un producto mejor, sin limitaciones. Un archivo que puede ver en cualquier dispositivo, que no depende de servidores y que no va a desaparecer si una empresa cierra.
Mientras que el usuario legítimo termina con un permiso, un acceso a algo que en teoría compró pero que no puede usar con total libertad. Los derechos del autor no se protegen. Solo se protege el modelo de negocio de cada plataforma.
¿Podemos hacer algo? #
Muchas personas están en contra del DRM, no solo usuarios sino también autores de renombre como lo es Cory Doctorow. Que lucha por ir en contra de esta tecnología incluso dando el ejemplo en su tienda en línea donde vende sus libros sin DRM.
Así es, sin ninguna protección. Él sabe que el pirata siempre encontrará la forma pero también sabe que quien compra sus libros solo quiere consumir su contenido y claro apoyarlo directamente.
Y afortunadamente no es el único, ya hay plataformas que venden contenido sin DRM:
Si quieres profundizar en alguna categoría en particular, déjame saberlo en los comentarios del video.
Si este tema te importa, también escribí sobre privacidad digital desde otro ángulo: el día que descubrí que Telcel guardaba mis contraseñas en texto plano.
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